Ubicada en la exclusiva zona de Altea, esta villa ofrece un entorno privilegiado con vistas al mar. La propiedad se encuentra a solo 5 km del mar, lo que permite disfrutar de la brisa marina y de un ambiente tranquilo y relajante. Esta villa es ideal para quienes buscan un hogar en un entorno natural sin renunciar a las comodidades modernas. Con un diseño que maximiza las vistas al mar, cada rincón de la villa está pensado para ofrecer confort y elegancia.
EXTERIORES
La villa cuenta con un jardín privado que proporciona un espacio perfecto para disfrutar del aire libre. Además, dispone de una terraza amplia, ideal para relajarse o para organizar reuniones al aire libre. La presencia de una piscina privada añade un toque de lujo, permitiendo disfrutar de un refrescante baño en la privacidad de su hogar. El acceso a un garaje privado asegura comodidad y seguridad para los vehículos.
INTERIORES
En el interior, la villa está equipada con aire acondicionado y calefacción por suelo radiante, garantizando un ambiente confortable durante todo el año. La distribución incluye tres dormitorios y tres baños, ofreciendo un espacio amplio y funcional para toda la familia. Los armarios empotrados proporcionan un almacenamiento eficiente, mientras que los electrodomésticos de alta calidad en la cocina facilitan las tareas diarias. Cada detalle está diseñado para ofrecer un estilo de vida cómodo y moderno.
ALTEA
Altea, en la Costa Blanca de España, seduce con su encanto mediterráneo y su casco antiguo de calles empedradas y casas blancas. Sus playas de aguas transparentes y su icónica cúpula azul y blanca de la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo la convierten en un destino turístico de ensueño. El turismo en Altea se centra en sus playas, el casco antiguo con su ambiente bohemio, sus galerías de arte y la artesanía local. Eventos como la Fiesta de Moros y Cristianos y el Festival de las Artes Escénicas atraen a visitantes de todo el mundo. El estilo de vida en Altea es relajado y cosmopolita. Los residentes y turistas disfrutan de la belleza de sus calles pintorescas, la gastronomía mediterránea en sus numerosos restaurantes y el ambiente tranquilo que se respira en sus terrazas junto al mar. Altea es una joya que combina la tradición con el disfrute de la vida mediterránea contemporánea.